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El camino sinuoso
de la ignorancia termina siempre a los pies de tu virginal encanto.
- Lengua que engrasa mis mecanismos oxidados:
enfrenta mi beso ingenuo que te multiplica.
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… resurjo de la tierra,
hambriento como las bestias,
en celo masculino como animal,
en más bestia como hombre.
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Allá iremos,
allá viviremos
fornicando con los gritos
de la luna.
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Iré hundido
en tus médanos
buscando tus lunares de india,
torneando tus vasijas,
pregonando la verdad arquetípica
de tu belleza precolombina.
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La ciudad es nuestra,
como tú, segoviana,
y su falda arquitecta
nos oculta de nosotros mismos.
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¡Eran tus piernas abiertas,
eran las uvas de tus pies
el Pinot Noir de tus crepúsculos!
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Me así a unas cuerdas de ensueño
y bebí todo lo que tus entrañas
tenían para darme.
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… y que tu saliva
se me meta por las vísceras
como un caballo de Troya
cargado de lava y sexo.
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Tus ojos son una
constelación de océanos,
ríos salados
padres del cromatismo.
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…me surges
como un pájaro mitológico
desde las más profundas
distancias de mi psiquis
harta de inframundos…
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Anochece.
La hoguera cede
y el delirio expresa
su cadencia melancólica.
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Enciende Dios
su linterna purpúrea
y canta
tonadas nocturnas
a los hijos
del hombre.
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Hueles como ayer.
Tus dientes sonríen.
¡No he podido hablarte
en el idioma
de los vivos!
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Nunca un barco
ha zarpado sin pañuelos.
Es ese el motor del adiós.
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Un cristal de risa,
un dolor que se hidrata,
una ruina de hombre
distendido en el beso.
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No hay espera en el alba.
La noche es la que baja
como un astro pagano
a descoser las pieles
y los brazos…
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Camino hacia ti
como una entidad de sueños
que vuelve y se mancha
en las tintas
de la noche dimensional
que nos separa.
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… riman tus gemidos
con la prosa de los grillos
y el tránsito de la sombra.
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Cuando hay noches
y tristezas de licántropo
hay un tú que es infierno
y edificio del cosmos.
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